Todo empieza cuando el novio espera pacientemente a que se ponga el sol. Luego, en la plaza del pueblo, hay un grupo de mariachis o un trío de cantantes con guitarras, y él va a la casa de su novia. Allí, en la calle, bajo la ventana de su ser querido, todos comienzan a cantar las canciones más románticas y sinceras.

El propósito de la serenata es despertar a la novia, con canciones que tocarán su corazón. La joven se despierta, pero deja que los músicos toquen dos o tres canciones antes de mirar por la ventana, mientras su novio espera ansiosamente.

Por fin, la joven aparece en su balcón, lo que significa que está contenta y aprueba la serenata de su novio. (Puedes estar seguro de que ninguna mujer puede resistir una expresión tan dulce de amor). Seguirán más canciones románticas, y el joven, satisfecho con su éxito, incluso cantará mientras los músicos tocan.

Si los padres de la novia lo aprueban, podrían incluso invitarlo a pasar y conversar un rato.

Mientras tanto, los vecinos, que no participan en este romance, intentarán volver a dormir, mientras recuerdan con nostalgia las serenatas de su juventud.

Esta es la canción preferida para comenzar una serenata:

Despierta

Despierta dulce amor de mi vida,

Despierta,

Si te encuentras dormida.

Escucha mi voz vibrar bajo tu ventana,

Con esta canción te vengo a entregar el alma.

Perdona

Si interrumpo tu sueño,

Pero no pude más

Y esta noche te vengo

Te quiero. Perdona

Si interrumpo tu sueño,

Pero no pude más

Y esta noche te vengo a decir:

Te quiero.

Te quiero, te adoro mi amor.